Familias Nuevas

Sitio de las familias de Granada

Familias Nuevas - Sitio de las familias de Granada

Espectacular mensaje del Papa Francisco


Lectura recomendada para familias
Haz clic para ver mas detalles del libro


Al envejecer, y ser más sabios, lentamente nos damos cuenta que:

Un reloj de $300 dólares marca la misma hora que un reloj de $30.

Una cartera de $300 carga el mismo dinero que una de $30.

La soledad en una casa de 30 metros cuadrados o de 300 es la misma.

Espero que un día te des cuenta que tu felicidad interna no viene de las cosas materiales en el mundo.

No importa si viajas en primera clase o en la económica, igual bajas si el avión se cae.

Espero que te des cuenta que, cuando tienes amigos y hermanos con quienes hablar, reír, y cantar, eso es verdadera felicidad.

 

5 hechos indiscutibles de la felicidad:

1 – No eduques a tus hijos a ser ricos, edúcalos a ser felices, para que vean el valor de las cosas y no su precio.
2 – Las palabras mas galardonadas en Londres: Come tu comida como si fuera tu medicina, o tendrás que tomar tu medicina como si fuera comida.
3 – La persona que te ama nunca te dejará. Aún si hay 100 motivos para rendirse, encontrarán una razón para quedarse.
4 – Hay una gran diferencia entre un ser humano y ser un humano. Muy pocos la entienden.
5 – Eres amado cuando naces y serás amado cuando mueras. Depende de ti el tiempo intermedio.

Los seis mejores doctores en el mundo:

Luz solar, descanso, ejercicio, dieta, confianza en uno mismo y… amigos

Mantenlos durante todas las etapas de tu vida y disfruta una vida sana.”

Dios derrame bendiciones sobre este grupo de amigos, hermanos, compañeros.


 

El regalo ideal para los que mas quieres:

regalos-para-todos


No olvides las lecturas recomendadas para toda la familia

Libros-de-Fray-ignacio

El matrimonio es como una planta viva que se cuida cada día. Papa Francisco

El Papa Francisco recibió a los empleados de la Santa Sede y el Estado de la Ciudad del Vaticano en una audiencia especial el lunes, para el intercambio de saludos de Navidad con ellos y sus familias.

Durante el transcurso de la audiencia, el Santo Padre expresó su agradecimiento a los trabajadores y sus familias, y pidió perdón por los recientes escándalos que han habido en el Vaticano. A continuación su mensaje

Queridos hermanos y hermanas,

La Navidad ya cercana nos ofrece la bella ocasión de reencontrarnos y darnos las felicitaciones.

Antes que nada deseo agradecerles por su trabajo, por el compromiso que ponen para hacer las cosas bien, siempre, también cuando no hay ningún reconocimiento. Tantas veces uno hace algo bien y no es reconocido.

Quisiera agradecer en modo particular a quienes entre ustedes desde hace muchos años hacen el mismo tipo de trabajo, un trabajo a menudo escondido, y buscan hacer las cosas como se debe. Sabemos que esto es normal, es simplemente hacer el propio deber; pero sabemos también que para nosotros seres humanos no es fácil, no somos máquinas –¡gracias a Dios!- y a veces necesitamos un incentivo, o cambiar un poco… Los felicito a ustedes que sienten un justo orgullo por hacer bien las cosas normales de cada día. ¡Gracias! Vamos hacia adelante, en los diversos ámbitos del trabajo, colaborando juntos, con paciencia, buscando ayudarnos uno al otro.

Rezar por las personas que dan escándalos

Y mientras les agradezco, quiero también pedirles perdón por los escándalos que ha habido en el Vaticano. Pero quisiera que mi y actitud y la de ustedes, especialmente en estos días, sea sobre todo aquella de rezar, rezar por las personas involucradas en estos escándalos, para que quien se ha equivocado se arrepienta y pueda reencontrar el justo camino.

¡Cuidar el matrimonio!

Hay otra cosa que quiero decirles, quizá la más importante: les animo a cuidar su matrimonio y a sus hijos. Cuidar, no descuidar. Jugar con los niños, con los hijos.El matrimonio es como una planta. No es como un armario, que se mete allí, en la habitación, y basta espolvorearlo de vez en cuando. Una planta está viva, se cuida cada día: se ve cómo está, se le pone agua,  y así.

El matrimonio es una realidad viva: la vida de pareja nunca debe darse por sentada en ninguna fase del camino de una familia. Recordemos que el don más valioso para los hijos no son las cosas, sino el amor de los padres. Y no me refiero sólo al amor de los padres hacia los hijos, sino al amor de los padres entre ellos, es decir, la relación conyugal. Esto hace tanto bien a ustedes y ¡también a sus hijos! ¡No descuidar a la familia!

El_Papa_Francisco_da_Cover_for_Kindle

Cuidar la relación con los hijos

Por lo tanto, antes que nada cultivar la “planta” del matrimonio, que son ustedes esposos, y al mismo tiempo cuidar la relación con sus hijos, también aquí, centrándose más en la relación humana que sobre las cosas. Hablar con los hijos, escucharlos, preguntarles qué piensan, este diálogo entre los padres e hijos hace tanto bien, hace crecer en madurez a los hijos. Nos centramos en la misericordia, en las relaciones cotidianas, entre el marido y la mujer, entre los padres y los hijos, entre hermanos y hermanas; y cuidemos a los abuelos…

Los abuelos son tan importantes en la familia. Los abuelos tienen la memoria, la sabiduría, no dejar a un lado a los abuelos, son muy importantes. Me decía una señora joven que tiene un hijo de 7 años y con ella vive la abuela de noventa años, que no está del todo bien, le han aconsejado internarla en una casa de descanso. Y esta mujer sabia ha respondido a quien le aconsejaba internar a la abuela en una casa de descanso: no, yo quiero que mi hijo crezca al lado de la abuela. Sabía, sabía el bien que hacen los abuelos a los nietos.

Cuidar la paz en la familia, ¿que se discute en las familias? Lo sabemos todos, un matrimonio que no discute parece anormal, lo importante es no terminar la jornada sin hacer las paces. Hermanos que no discuten, siempre, hacer la paz. Y ustedes padres cuando sus hijos han discutido antes de ir a la cama decirles ustedes que hagan la paz, dense la mano, dense un beso.

Aprendan esta sabiduría de hacer la paz ¿han hecho la guerra durante el día? ¿La guerra caliente? No dejen que esta guerra se haga fría porque la guerra fría del día siguiente es más peligrosa de la guerra caliente ¿Entienden? Hacer la paz en la noche siempre.

El Jubileo va vivido también en la iglesia doméstica, ¡no sólo en los grandes eventos! Más bien, el Señor ama a quien practica la misericordia en las circunstancias ordinarias. Esto quiero desearles: experimental la alegría de la misericordia, comenzando por su familia. Gracias por su trabajo, perdón por los escándalos y vayan hacia adelante en esta comunidad y lleven mis saludos y mis felicitaciones a sus seres queridos, a los ancianos y a los enfermos. Continúen por favor a rezar por mí. Gracias de nuevo y ¡feliz navidad!


Lecturas recomendadas

El_camino_de_Juan_Pa_Cover_for_Kindle El_Papa_Francisco_re_Cover_for_Kindle El_Papa_Francisco_da_Cover_for_Kindle

Tremendo mensaje del Papa sobre la felicidad


Lectura recomendada para familias
Haz clic para ver mas detalles del libro


Puedes tener defectos, estar ansioso y vivir irritado algunas veces, pero no te olvides que tu vida es la mayor empresa del mundo, sólo tu puedes evitar que ella vaya en decadencia. Hay muchos que te aprecian, admiran y te quieren. Me gustaría que recordaras que ser feliz no es tener un cielo sin tempestades, camino sin accidentes, trabajo sin cansancio, relaciones sin decepciones. Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.

Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza. No es apenas conmemorar el éxito, sino aprender lecciones en los fracasos.

No es aprender a tener alegría con los aplausos, sino a tener alegría en el anonimato. Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones y periodos de crisis. Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista para quien sabe viajar para adentro de su propio ser. Ser feliz es dejar de ser victimas de los problemas y volverse actor de la propia historia. Es atravesar desiertos fuera de si, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma. Es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida.

Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos, es saber hablar de si mismo. Es tener coraje para oír un “no”. Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta. Es besar a los hijos, mimar a los padres, tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran. Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple, que vive dentro de cada uno de nosotros. Es tener madurez para decir ‘me equivoqué’. Es tener la osadía para decir ‘perdóname’. Es tener sensibilidad para expresar ‘te necesito’.

Es tener capacidad para decir ‘te amo’. Que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz… Que en tus primaveras seas amante de la alegría. Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría.

Y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo, pues así serás más apasionado por la vida perfecta!

Usar las lágrimas para regar la tolerancia. Usar las pérdidas para refinar la paciencia. Usar las fallas para esculpir la serenidad. Usar el dolor para lapidar el placer. Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.

Jamás desistas…. Jamás desistas de las personas que amas. Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible!


Lecturas recomendadas

El_camino_de_Juan_Pa_Cover_for_Kindle El_Papa_Francisco_re_Cover_for_Kindle El_Papa_Francisco_da_Cover_for_Kindle

La Navidad de Chiara Lubich

Los pobres, nuestros predilectos Inspira ternura esta escena del pesebre, tan auténtica, tan densa de significado, encarnación de las bienaventuranzas, y toca ciertas cuerdas de nuestro corazón, casi siempre silenciosas, porque el estrépito de muchos y graves, gravísimos problemas del día no permite escuchar.Amor-de-Dios

Pero al menos el día de Navidad dejemos espacio a esta delicadísima armonía a la que hacen eco los grandes e inmensos silencios de los pobres del mundo, de aquellos que con tanta frecuencia se ven afectados por catástrofes que dejan sin aliento, de los enfermos, de los niños abandonados, de los moribundos por las calles de la India, de los desheredados, de los inertes porque no tienen trabajo, de todos esos desdichados a los que Jesús ama porque se parecen a Él desde su nacimiento. También nosotros debemos amar a estos; y que nuestro corazón, en este día de Navidad, vuelva a elegirlos como nuestros predilectos1. Paz y unidad entre todos Si se cree, y se cree en un Dios que nos ama, toda imposibilidad puede romperse, también la imposibilidad a veces tan evidente de que esta cuna nuestra, el planeta que nos acoge, viva en paz. Sí, todo es posible. Más aún, si el Omnipotente vino entre nosotros, nuestra fe puede subir más allá. Podemos creer que, si lo esperamos y le pedimos con todo el corazón, nuestro mondo se pondrá en camino hacia la unidad: hacia la unión entre las generaciones, entre las categorías sociales, entre las razas, entre los cristianos divididos desde hace siglos, entre los fieles de religiones distintas, entre los pueblos. La unidad, un ideal de unidad está en el aire en estos tiempos. 1Per un anno insieme. Agenda per la famiglia, Città Nuova Ed., Roma 1986, 22 dicembre.

ChiaraLubich1
Ese niño al que festejamos no soñó con menos. Vino a la tierra para que todos sean una sola cosa. Y dio su vida para que su sueño se realizase2. La Navidad nos grita que Dios nos amaLa Navidad habla del amor que Dios nos tiene. Jesús niño es el don más excelso que el Cielo haya hecho a la tierra, a esta minúscula tierra perdida en la inmensidad de los espacios celestes, entre millones de estrellas, pero, sin embargo, elegida para transformarse en morada del Dios verdadero hecho hombre. Y nosotros no somos cristianos auténticos si no damos a la Navidad su justo significado, si no sabemos extraer de este fascinante misterio, rodeado de tanta exterioridad, la verdad que en sí encierra. Debemos hacer eco a los ángeles que lo anunciaron a los pastores y no dejar pasar ninguna ocasión para decir a nuestros hermanos, a nuestros amigos, a nuestros compañeros y al mundo entero, que el Amor ha descendido a la tierra para cada uno de nosotros; que en Navidad nadie debe sentirse solo, abandonado, huérfano o desgraciado. Jesús no ha venido sólo para los blancos o para los negros; sólo para los europeos o para otros pueblos; Dios se hizo hombre para toda la humanidad y por tanto para cada uno de nosotros. Por eso es fiesta para todos, gozo para todos, libertad para todos y paz para todos3.

Chiara Lubich

Frases del papa Francisco sobre la Paz

Año 2013

– 5 mayo. – Sobre Siria exclamó: «Que callen las armas. Frente a la continuación de la violencia y los atropellos, renuevo con fuerza mi llamamiento a la paz en Siria».

– 21 agosto.– «Es el diálogo el que hace la paz. No se puede tener paz sin diálogo», dijo en el Vaticano ante estudiantes japoneses.

 

– 7 septiembre.– «El perdón, el diálogo y la reconciliación son las palabras de la paz: en la amada nación siria, en Oriente Medio, en todo el mundo», manifestó durante la Vigilia de la Paz en Siria.

– 30 octubre.– Deseo que Irak «pueda encontrar el camino de la reconciliación, la paz, la unidad y la estabilidad».

– 12 diciembre.– Primer mensaje para la Jornada Mundial de la Paz: A las guerras en enfrentamientos armados «se suman guerras menos visibles, pero no menos crueles, que se combaten en el campo económico y financiero con medios también destructivos de la vida, de las familias y de las empresas».

 

Año 2014

– 20 abril.– Pide el final de todos los conflictos «grandes o pequeños, antiguos o recientes», al clausurar la Semana Santa.

– 25 mayo.– «Animo a los pueblos palestino e israelí, así como a sus respectivas autoridades, a emprender un feliz éxodo hacia la paz con la valentía y la firmeza necesaria para todo éxodo», manifestó en Tierra Santa.

– 27 julio.– «No más guerra. Es hora de detenerse. Deténganse, por favor, se lo pido con el corazón, deténganse», dijo después del rezo del Ángelus.

– 14 agosto.– «Hay que derribar los muros de la desconfianza y del odio promoviendo una cultura de reconciliación y solidaridad», durante su viaje a Corea del Sur.

– 13 septiembre.– Invocó la paz para detener la «locura» bélica. «Hoy, tras el segundo fracaso de una guerra mundial, quizás se puede hablar de unatercera guerra combatida ‘por partes’, con crímenes, masacres, destrucciones», aseveró.

– 1 noviembre.– «Os invito a orar para que la Ciudad Santa, querida por judíos, cristianos y musulmanes, que en los últimos días ha sido testigo de numerosas tensiones, pueda ser un signo de la paz que Dios desea para toda la familia humana», expresó después de que Israel cerrara el acceso de los musulmanes a la Explanada de las Mezquitas.

 

Año 2015

– 1 enero.– «Muchos niños y personas inocentes sufren en el mundo. Señor, concédenos tu paz», escribió en su perfil de Twitter.

– 27 enero.– «Auschwitz es un grito de dolor que, en ese gran sufrimiento, está pidiendo un futuro de respeto, de paz y de encuentro entre los pueblos», en el 70 aniversario de la liberación del campo de exterminio.

– 16 mayo.– Le dijo al palestino Mamhud Abas: «Usted es un poco como unángel de la paz», durante el encuentro que mantuvieron en el Vaticano para tratar sobre la paz con Israel.

– 6 junio.– «Quien habla de paz y no la hace está en una contradicción. Y quien habla de paz y favorece la guerra con la venta de armas es unhipócrita», afirmó en el vuelo de regreso desde Sarajevo.

– 10 junio.– En un encuentro en el Vaticano con el presidente ruso, Vladimir Putin, le transmitió la necesidad de «comprometerse en un sincero y gran esfuerzo para conseguir la paz» en Ucrania.

– 15 junio.– Le dijo al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, estar «dispuesto a desempeñar el papel que sea necesario para poner fin al único y más viejo conflicto de Latinoamérica».

– 5 julio.– Deseó al pueblo español «un creciente progreso espiritual y social en pacífica convivencia» en el telegrama que envió al rey Felipe VI al sobrevolar España en dirección a Latinoamérica.

– 13 agosto.– Anima a «identificar soluciones» que refuercen los escenarios de paz en Colombia, en una carta dirigida al presidente de la Corte Suprema de Justicia para los participantes del XXVIII Encuentro de la Jurisdicción Ordinaria celebrado en Cartagena.

– 22 septiembre.– Promete a los cubanos rezar por su «paz y prosperidad» en un mensaje enviado al presidente Raúl Castro desde el avión que lo llevó a Estados Unidos tras su visita a Cuba

De Arturo Perez-Reverte: Es la guerra santa, idiotas

arturo-perez-reverte

A veces cuesta entender a Arturo Perez Reverte, pero en este artículo, bajo mi punto de vista es difícil estar en contra de lo que dice:

Pinchos morunos y cerveza. A la sombra de la antigua muralla de Melilla, mi interlocutor -treinta años de cómplice amistad- se recuesta en la silla y sonríe, amargo. «No se dan cuenta, esos idiotas -dice-. Es una guerra, y estamos metidos en ella. Es la tercera guerra mundial, y no se dan cuenta». Mi amigo sabe de qué habla, pues desde hace mucho es soldado en esa guerra. Soldado anónimo, sin uniforme. De los que a menudo tuvieron que dormir con una pistola debajo de la almohada. «Es una guerra -insiste metiendo el bigote en la espuma de la cerveza-. Y la estamos perdiendo por nuestra estupidez. Sonriendo al enemigo».

Mientras escucho, pienso en el enemigo. Y no necesito forzar la imaginación, pues durante parte de mi vida habité ese territorio. Costumbres, métodos, manera de ejercer la violencia. Todo me es familiar. Todo se repite, como se repite la Historia desde los tiempos de los turcos, Constantinopla y las Cruzadas. Incluso desde las Termópilas. Como se repitió en aquel Irán, donde los incautos de allí y los imbéciles de aquí aplaudían la caída del Sha y la llegada del libertador Jomeini y sus ayatollás. Como se repitió en el babeo indiscriminado ante las diversas primaveras árabes, que al final -sorpresa para los idiotas profesionales- resultaron ser preludios de muy negros inviernos. Inviernos que son de esperar, por otra parte, cuando las palabras libertad y democracia, conceptos occidentales que nuestra ignorancia nos hace creer exportables en frío, por las buenas, fiadas a la bondad del corazón humano, acaban siendo administradas por curas, imanes, sacerdotes o como queramos llamarlos, fanáticos con turbante o sin él, que tarde o temprano hacen verdad de nuevo, entre sus también fanáticos feligreses, lo que escribió el barón Holbach en el siglo XVIII: «Cuando los hombres creen no temer más que a su dios, no se detienen en general ante nada».

Porque es la Yihad, idiotas. Es la guerra santa. Lo sabe mi amigo en Melilla, lo sé yo en mi pequeña parcela de experiencia personal, lo sabe el que haya estado allí. Lo sabe quien haya leído Historia, o sea capaz de encarar los periódicos y la tele con lucidez. Lo sabe quien busque en Internet los miles de vídeos y fotografías de ejecuciones, de cabezas cortadas, de críos mostrando sonrientes a los degollados por sus padres, de mujeres y niños violados por infieles al Islam, de adúlteras lapidadas -cómo callan en eso las ultrafeministas, tan sensibles para otras chorradas-, de criminales cortando cuellos en vivo mientras gritan «Alá Ajbar» y docenas de espectadores lo graban con sus putos teléfonos móviles. Lo sabe quien lea las pancartas que un niño musulmán -no en Iraq, sino en Australia- exhibe con el texto: «Degollad a quien insulte al Profeta». Lo sabe quien vea la pancarta exhibida por un joven estudiante musulmán -no en Damasco, sino en Londres- donde advierte: «Usaremos vuestra democracia para destruir vuestra democracia».

A Occidente, a Europa, le costó siglos de sufrimiento alcanzar la libertad de la que hoy goza. Poder ser adúltera sin que te lapiden, o blasfemar sin que te quemen o que te cuelguen de una grúa. Ponerte falda corta sin que te llamen puta. Gozamos las ventajas de esa lucha, ganada tras muchos combates contra nuestros propios fanatismos, en la que demasiada gente buena perdió la vida: combates que Occidente libró cuando era joven y aún tenía fe. Pero ahora los jóvenes son otros: el niño de la pancarta, el cortador de cabezas, el fanático dispuesto a llevarse por delante a treinta infieles e ir al Paraíso. En términos históricos, ellos son los nuevos bárbaros. Europa, donde nació la libertad, es vieja, demagoga y cobarde; mientras que el Islam radical es joven, valiente, y tiene hambre, desesperación, y los cojones, ellos y ellas, muy puestos en su sitio. Dar mala imagen en Youtube les importa un rábano: al contrario, es otra arma en su guerra. Trabajan con su dios en una mano y el terror en la otra, para su propia clientela. Para un Islam que podría ser pacífico y liberal, que a menudo lo desea, pero que nunca puede lograrlo del todo, atrapado en sus propias contradicciones socioteológicas. Creer que eso se soluciona negociando o mirando a otra parte, es mucho más que una inmensa gilipollez. Es un suicidio. Vean Internet, insisto, y díganme qué diablos vamos a negociar. Y con quién. Es una guerra, y no hay otra que afrontarla. Asumirla sin complejos. Porque el frente de combate no está sólo allí, al otro lado del televisor, sino también aquí. En el corazón mismo de Roma. Porque -creo que lo escribí hace tiempo, aunque igual no fui yo- es contradictorio, peligroso, y hasta imposible, disfrutar de las ventajas de ser romano y al mismo tiempo aplaudir a los bárbaros.

Arturo Perez-Reverte

Columna publicada en el XL Semanal

Steve Jobs nos da una lección de vida

Cuando un hombre es grande, lo es no solo por su cuenta bancaria, eso solo lo hace rico. Un hombre grande aporta cosas a su entorno y a la sociedad y este es Steve Jobs.

Steve-Jobs

Creo que las últimas palabras que nos deja son una verdadera lección de vida:

“He llegado a la cima del éxito en los negocios.
A los ojos de los demás, mi vida ha sido el símbolo del éxito.
Sin embargo, aparte del trabajo, tengo poca alegría. Finalmente, mi riqueza no es más que un hecho al que estoy acostumbrado.
En este momento, acostado en la cama del hospital y recordando toda mi vida, me doy cuenta de que todos los elogios y las riquezas de la que yo estaba tan orgulloso, se han convertido en algo insignificante ante la muerte inminente.
En la oscuridad, cuando miro las luces verdes del equipamiento para la respiración artificial y siento el zumbido de sus sonidos mecánicos, puedo sentir el aliento de la proximidad de la muerte que se me avecina.
Sólo ahora entiendo, una vez que uno acumula suficiente dinero para el resto de su vida, que tenemos que perseguir otros objetivos que no están relacionados con la riqueza.
Debe ser algo más importante:
Por ejemplo, las historias de amor, el arte, los sueños de mi infancia…
No dejar de perseguir la riqueza, sólo puede convertir a una persona en un ser retorcido, igual que yo.
Dios nos ha formado de una manera que podemos sentir el amor en el corazón de cada uno de nosotros, y no ilusiones construidas por la fama ni el dinero que gané en mi vida, que no puedo llevarlos conmigo.
Solo puedo llevar conmigo los recuerdos que fueron fortalecidos por el amor.
Esta es la verdadera riqueza que te seguirá; te acompañará, le dará la fuerza y la luz para seguir adelante.
El amor puede viajar miles de millas y así la vida no tiene límites. Muévete adonde quieras ir. Esfuérzate para llegar hasta las metas que desea alcanzar. Todo está en tu corazón y en tus manos.
¿Cuál es la cama más cara del mundo? La cama de hospital.
Usted, si tiene dinero, puede contratar a alguien para conducir su coche, pero no puede contratar a alguien para que lleve su enfermedad en lugar de cargarla usted mismo.
Las cosas materiales perdidas se pueden encontrar. Pero hay una cosa que nunca se puede encontrar cuando se pierde: la vida.
Sea cual fuere la etapa de la vida en la que estamos en este momento, al final vamos a tener que enfrentar el día cuando la cortina caerá.
Haga tesoro en el amor para su familia, en el amor por su esposo o esposa, en el amor por sus amigos…
Trátense bien y ocúpense del prójimo.”

Nada mas que añadir.

Para conseguir la paz se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra

“Para conseguir la paz se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra”.

Papa Francisco

En el encuentro histórico que Francisco mantuvo en los idílicos jardines vaticanos con el presidente israelí, Simon Peres, y con el presidente palestino, Abu Mazen, la máxima autoridad de la Iglesia católica quiso incidir en uno de los factores del conflicto en Oriente Próximo: la religión.

“Estamos en este lugar, israelíes y palestinos, judíos, cristianos y musulmanes, para ofrecer nuestra oración por la paz, por Tierra Santa y por todos sus habitantes”, declaró entonces acompañado también del patriarca ecuménico Bartolomeo I.